El uso de la fibra óptica para mejorar la conexión a internet, telefonía y televisión digital es una tendencia en crecimiento desde su implementación en 2007, las facilidades y beneficios que van unidos a esta nueva tecnología la han llevado a ser parte fundamental de los proyectos de desarrollo en comunicaciones de América Latina y el resto del mundo; pero es en el primero donde se percibe un mercado emergente con nueve países en el ranking global desde septiembre de 2015, incluyendo Uruguay, con una tasa de penetración del 49% (un porcentaje mayor que en varios países europeos).

<<El cambio climático también afecta internet>>

 

Para finales de 2015, México se posicionó como uno de los mercados más fuertes para la fibra óptica, una inclinación que se ha mantenido, pues para 2018 ya se encontraba en el puesto número siete en penetración, y a inicios de este año, el 18.3% de los accesos a internet se realizan por medio de fibra óptica, rebasando a países como Estados Unidos (12.6%), Alemania (2.3%), Francia (12.5%), Reino Unido (1.2%), Chile (13%) y Colombia (11.1%), de acuerdo a cifras dadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2017.

En Inkania nos esforzamos por ser una empresa que aporte al crecimiento de acceso a internet en México y Latinoamérica, gracias a nuestra principal alianza con FIBRAIN, fabricante polaco de fibra óptica de la más alta calidad y tecnología. Siendo su distribuidor exclusivo en América.

Con un mercado creciente, México aún se encuentra debajo del promedio (23.3%), por lo cual el gobierno en turno, con la finalidad de comunicar el país mediante internet, abrirá una licitación para trabajar 26 mil kilómetros de líneas de fibra óptica.

La Red Troncal, de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) busca enlazar los tramos de transmisión de energía construidos con fibra óptica “oscura” con miles de kilómetros más, uniendo así el país y generando un espacio de desarrollo tecnológico y de mercado. La licitación, prevista para marzo de este año, se aplazó por cuestiones del sistema de evaluación para los participantes y otros temas administrativos, pero está prevista para agosto, lo cual resulta favorable para que México pueda competir en el corto plazo con otros países latinoamericanos que han apostado por la tecnología, como Uruguay y de manera emergente, Chile.